Reformas de baño
Renovamos baños completos o solo lo que necesitas, como cambiar la bañera por un plato de ducha, con especial cuidado en la impermeabilización, las pendientes y los desagües. Trabajamos en Gavà y alrededores, con trato directo y presupuesto sin compromiso.
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Un equipo pequeño y de confianza
Somos una empresa local de reformas con base en Gavà. Trabajamos con un equipo propio y reducido, y nos encargamos personalmente de cada obra, desde la primera visita hasta la limpieza final, para que tú no tengas que estar pendiente de nada.
Nos gusta hablar claro desde el principio: qué se puede hacer, qué conviene hacer y cuánto va a costar. Así no hay sorpresas por el camino y el resultado es el que esperabas.
El equipo de MZB Gavá
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Por qué confiar en nosotros
Tres motivos sencillos, explicados sin rodeos.
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01
Más de 10 años de experiencia
Los profesionales del equipo llevamos más de una década dedicados a las reformas y a los oficios del hogar.
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Más de 100 trabajos realizados
Cada trabajo terminado nos ha enseñado algo, y esa experiencia acumulada es la que ponemos en el tuyo.
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Cercanía y palabra cumplida
Tratas directamente con quien hace el trabajo, y lo que acordamos es lo que se hace, de principio a fin.
De la bañera al plato de ducha: qué implica el cambio
Es probablemente la reforma de baño más frecuente. La ducha ocupa menos, resulta más cómoda para entrar y salir y gasta menos agua en el uso diario. Sin embargo, el cambio no consiste solo en quitar una pieza y poner otra.
Al retirar la bañera suele quedar una franja de pared y de suelo sin revestir, porque los azulejos rara vez llegan hasta detrás de ella. Hay que decidir si se reponen piezas parecidas, algo complicado cuando el modelo ya no se fabrica, o si se aprovecha para revestir toda la zona de ducha con otro material. También hay que adaptar el desagüe, ya que el plato necesita su propio sifón y una salida con pendiente suficiente.
Los platos extraplanos de resina o de porcelana pueden ir apoyados sobre el suelo o enrasados con el pavimento. La versión enrasada es la más estética y accesible, pero exige espacio bajo el plato para el sifón y la tubería. En un piso eso se consigue recreciendo el suelo de todo el baño, porque rebajar el forjado no es una opción.
Impermeabilizar: el trabajo que queda oculto
Muchos de los problemas de un baño reformado aparecen meses después, en forma de manchas en el techo del vecino de abajo o de azulejos que se despegan. Detrás suele haber una impermeabilización inexistente o mal ejecutada. Ni las baldosas ni las juntas son completamente estancas: con el tiempo el agua acaba atravesándolas, y lo que de verdad protege es la capa que hay debajo.
En la zona de ducha se aplica un impermeabilizante, en forma de lámina o de mortero cementoso flexible, que cubre el suelo y sube por las paredes. Los puntos delicados son las esquinas, el encuentro entre pared y suelo, el perímetro del plato, el sumidero y las salidas de la grifería, donde se colocan bandas y piezas específicas. En duchas de obra, una buena práctica es comprobar la estanqueidad llenando la zona de agua durante unas horas antes de revestir.
Pendientes y sumideros para que el agua no se estanque
El agua tiene que irse sola, sin charcos ni retrocesos. En un plato prefabricado la pendiente viene hecha de fábrica, pero en una ducha de obra hay que construirla, y lo habitual es trabajar con pendientes en torno al 1-2 % hacia el sumidero. Los sumideros lineales, colocados junto a una pared, permiten inclinar el suelo en una sola dirección, lo que facilita usar baldosas de gran formato.
Tampoco hay que descuidar el sifón: debe mantener siempre un cierre de agua que impida el paso de olores desde la red de saneamiento y quedar accesible para limpiarlo, porque pelos y restos de jabón acaban acumulándose. Los buenos sumideros incluyen una pieza extraíble pensada para esa limpieza.
Porcelánico, microcemento y otros revestimientos
Porcelánico
Es el material más utilizado en baños por su baja absorción de agua, su resistencia y su enorme variedad de acabados, incluidas imitaciones de madera, piedra o cemento muy logradas. Los formatos grandes reducen el número de juntas y facilitan la limpieza, aunque piden un soporte muy plano. En el suelo de la ducha conviene un acabado antideslizante, y la clasificación de resbaladicidad en clases 1, 2 y 3 sirve de referencia para comparar.
Microcemento
Crea superficies continuas, sin juntas, y puede aplicarse sobre el alicatado existente si está firme y bien adherido. El resultado depende mucho de la mano de quien lo aplica y del sellado final, que es lo que lo protege del agua y de las manchas. Pide algo más de cuidado: hay que evitar limpiadores agresivos y renovar el sellador con los años.
Otras alternativas
La piedra natural aporta mucho carácter, pero es porosa y necesita tratamientos periódicos. Los paneles de resina o vinílicos se instalan rápido y casi sin escombro, una opción práctica para reformas exprés. Sea cual sea el material, las juntas importan: las de base epoxi resisten mejor las manchas y el moho que las cementosas tradicionales.
Ventilación contra la condensación y el moho
Cada ducha genera mucho vapor. Si no sale al exterior, se condensa en paredes y techo, y aparecen moho, juntas ennegrecidas y pintura que se desconcha. En zonas costeras, donde la humedad ambiental ya es alta buena parte del año, el problema se acentúa.
Un baño con ventana debería ventilarse a diario, pero en los baños interiores, muy habituales en pisos, la ventilación mecánica es imprescindible. Un extractor conectado a un conducto que lleve el aire fuera, a ser posible con temporizador o sensor de humedad para que siga funcionando un rato después de la ducha, marca la diferencia. Si el edificio tiene un conducto de ventilación colectivo, hay que conectarse respetando su funcionamiento.
Sanitarios suspendidos y cisternas empotradas
Los sanitarios suspendidos se anclan a la pared y dejan el suelo libre, lo que facilita la limpieza y aligera visualmente los baños pequeños. En el inodoro, la cisterna queda oculta en un bastidor metálico empotrado o integrado en un trasdosado, y solo se ve el pulsador, que hace además de registro para acceder al mecanismo.
Es una decisión que hay que tomar al principio de la obra: el bastidor necesita un espesor de pared suficiente y una fijación firme, y la altura del inodoro queda definida al instalarlo. Conviene elegir marcas con recambios fáciles de encontrar, porque el mecanismo va a quedar dentro de la pared.
Un baño accesible y pensado para el futuro
Reformar el baño es la ocasión ideal para que siga siendo cómodo dentro de veinte años. Una ducha a ras de suelo, sin escalón ni perfil inferior en la mampara, elimina el principal riesgo de caídas. Si se prevén barras de apoyo o un asiento abatible, hay que reforzar la pared antes de alicatar para que los anclajes aguanten. Suman también las puertas correderas o que abren hacia fuera, un pavimento antideslizante, una grifería termostática que evite cambios bruscos de temperatura y, si hay sitio, un círculo libre de 1,50 metros de diámetro para girar con una silla de ruedas.
Cómo aprovechar un baño de pocos metros
En los baños pequeños cada centímetro cuenta. Un lavabo de poco fondo, una mampara fija de vidrio transparente en lugar de cortina, hornacinas en la pared de la ducha para los botes y un espejo amplio con luz integrada hacen que el espacio parezca mayor y resulte más práctico. Usar el mismo revestimiento en suelo y paredes, en tonos claros, también reduce la sensación de estrechez.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo dura la reforma completa de un baño?
Un baño de tamaño normal, con demolición, instalaciones nuevas, revestimientos y montaje, suele llevar alrededor de dos semanas de trabajo. Puede alargarse si aparecen problemas al levantar el suelo, si hay que esperar a algún material o si se elige microcemento, que necesita varios días entre capas y antes de poder mojarse. Un cambio de bañera por plato sin tocar el resto, en cambio, puede resolverse en pocos días. Pregunta también cuánto hay que esperar para usar la ducha después de sellar juntas y siliconas.
¿Se pueden poner azulejos nuevos encima de los antiguos?
Sí, siempre que los existentes estén bien adheridos, sin piezas huecas ni sueltas, y que la pared esté razonablemente plana. Con un adhesivo adecuado para colocar sobre cerámica se ahorra la demolición, el escombro y algún día de obra. A cambio, se pierde algo de espacio y el espesor extra afecta a los marcos de las puertas, a los mecanismos eléctricos y a la grifería empotrada, que pueden quedar hundidos. Si debajo hay humedad o tuberías viejas, no compensa: es mejor picar y renovar.
¿Qué es mejor, una ducha de obra o un plato prefabricado?
El plato prefabricado, de resina, porcelana o acrílico, llega con la pendiente hecha, se instala rápido y, si es de resina, se puede cortar a medida. Es la opción más segura y sencilla para la mayoría de baños. La ducha de obra, revestida con el mismo material del suelo, consigue un acabado continuo muy atractivo y se adapta a cualquier forma, pero exige una ejecución impecable, porque cualquier fallo queda oculto bajo el revestimiento y solo se descubre cuando ya hay filtraciones.
¿El microcemento resbala en el suelo de la ducha?
Puede resbalar si se termina con un acabado muy liso y un sellador brillante. Para zonas húmedas existen soluciones específicas, como microcementos con un árido más grueso en la última capa o selladores con aditivos antideslizantes, que dan más agarre sin que el tacto resulte áspero. Es importante pedirlo expresamente para la ducha, porque el acabado que queda bien en una pared no siempre sirve para pisar mojado. Con el uso, y sobre todo con productos de limpieza agresivos, el sellado se desgasta y hay que renovarlo.
¿Qué trámites pide el ayuntamiento para reformar un baño?
Para una reforma interior sin cambios estructurales lo habitual es que se considere obra menor y que baste con una comunicación previa o un trámite sencillo, aunque el procedimiento cambia de un municipio a otro y conviene comprobarlo. Si vives en un piso, informa a la comunidad, sobre todo si vas a tocar la conexión con la bajante o a usar el ascensor para el material. Antes de empezar, pide que el presupuesto deje claro quién se encarga de tramitar el permiso.
¿Cómo me organizo si es el único baño de la casa?
Es la situación más incómoda, pero se puede planificar. Lo normal es acordar que el inodoro siga conectado el mayor tiempo posible y que se vuelva a montar cuanto antes, aunque sea de forma provisional. Habrá varios días sin ducha, así que conviene prever alternativas: casa de familiares, el gimnasio o una estancia corta fuera. También ayuda tener todos los materiales comprados y en obra antes de empezar a demoler, para que no haya pausas que alarguen los días sin baño.
¿Cada cuánto hay que renovar las siliconas y las juntas?
Las siliconas del perímetro del plato, la bañera o el lavabo son lo primero que se estropea: con el tiempo se ennegrecen por el moho, amarillean o se despegan, y por ahí puede colarse el agua. Según el uso y la ventilación, renovarlas cada pocos años es una buena práctica. Hay que retirar la vieja por completo, limpiar y secar bien antes de aplicar una silicona sanitaria con antimoho. Las juntas entre baldosas duran más, pero si se agrietan o se desprenden conviene rehacerlas.
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