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Pintura, Reformas y Albañilería en Pallejà

Si vives en Pallejà en una vivienda relativamente nueva y quieres hacerla más tuya, te ayudamos con suelos, armarios, cocina o pintura, y también con reformas completas. Equipo pequeño de Gavà y trato directo con quien trabaja en tu casa.

  • +10 años de experiencia
  • +100 trabajos realizados
  • 24 h para responderte
Uno de los profesionales de MZB Gavá en un salón recién reformado

Un equipo pequeño y de confianza

Somos una empresa local de reformas con base en Gavà. Trabajamos con un equipo propio y reducido, y nos encargamos personalmente de cada obra, desde la primera visita hasta la limpieza final, para que tú no tengas que estar pendiente de nada.

Nos gusta hablar claro desde el principio: qué se puede hacer, qué conviene hacer y cuánto va a costar. Así no hay sorpresas por el camino y el resultado es el que esperabas.

El equipo de MZB Gavá

Qué hacemos en Pallejà y Fontpineda

Trabajamos en el pueblo y en la urbanización, tanto para cambiar los acabados de una vivienda reciente como para obras más completas. Cuéntanos tu idea y la valoramos contigo, con presupuesto sin compromiso.

Reformas integrales

Renovamos la vivienda entera y coordinamos todos los oficios de principio a fin.

Reformas de viviendas

Reformas completas o por estancias en pisos, con el menor trastorno para ti y para tus vecinos.

Reformas de casas

Casas unifamiliares, adosados y casas de pueblo: interiores, fachadas y cubiertas.

Reformas de baño

Baños nuevos y prácticos, con buenos materiales y los remates bien hechos.

Reformas de cocina

Cocinas cómodas para el día a día, desde la distribución hasta el último enchufe.

Por qué confiar en nosotros

Tres motivos sencillos, explicados sin rodeos.

  • 01

    Más de 10 años de experiencia

    Los profesionales del equipo llevamos más de una década dedicados a las reformas y a los oficios del hogar.

  • 02

    Más de 100 trabajos realizados

    Cada trabajo terminado nos ha enseñado algo, y esa experiencia acumulada es la que ponemos en el tuyo.

  • 03

    Cercanía y palabra cumplida

    Tratas directamente con quien hace el trabajo, y lo que acordamos es lo que se hace, de principio a fin.

Trabajos realizados

Algunos ejemplos de los trabajos que hemos hecho últimamente en viviendas y locales de la zona.

Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá
Trabajo de reforma realizado por MZB Gavá

Viviendas recientes que piden un toque propio

Pallejà ha cambiado mucho en las últimas décadas. Al casco tradicional, con su castillo rehabilitado en pleno centro, se han ido sumando numerosas promociones de pisos y casas adosadas, y la urbanización de Fontpineda, separada del pueblo, funciona casi como un segundo núcleo de población con viviendas unifamiliares. Buena parte de las casas y pisos del municipio son, por tanto, bastante jóvenes, y eso cambia el tipo de obra que más se hace: menos rehabilitación de fondo y más personalización.

Quien compra una vivienda de promoción la recibe con acabados elegidos para gustar a todo el mundo: suelo cerámico o laminado en tonos neutros, paredes blancas, armarios con interiores básicos y una cocina estándar. Funciona, pero rara vez encaja del todo con la manera de vivir de cada familia. La buena noticia es que una vivienda en buen estado se puede transformar mucho sin tocar tabiques ni instalaciones.

Antes de reformar, repasa los plazos de garantía

En una vivienda de obra nueva hay algo que conviene tener presente antes de empezar cualquier obra: la LOE (Ley de Ordenación de la Edificación) fija unos plazos durante los cuales quienes intervinieron en la construcción responden de los fallos. Los defectos de terminación se cubren durante un año; los que incumplen las condiciones de habitabilidad, como humedades o carencias de aislamiento, durante tres, y los estructurales, durante diez.

Esto tiene una consecuencia muy práctica. Si la vivienda tiene pocos años y detectas fisuras, filtraciones o problemas en las carpinterías o en las instalaciones, lo primero es comunicarlo por escrito a la promotora y documentarlo con fotografías. Si reformas encima, cambias el suelo o tapas una grieta antes de reclamar, puedes perder la prueba del defecto y, con ella, la posibilidad de que lo reparen sin coste para ti.

Pequeños fallos que conviene vigilar al estrenar casa

Grietas finas en tabiques y techos

En los primeros años es normal que aparezcan grietas finas donde el tabique se encuentra con el techo, en diagonal desde los ángulos de los huecos o siguiendo las uniones entre placas de pladur. Suelen deberse a que los materiales pierden agua y encogen y a que la estructura se acomoda al peso real del edificio. Si son finas, estables y no crecen, son un problema estético: lo correcto es esperar a que se estabilicen, abrirlas, colocar una cinta o malla y volver a pintar. Las grietas inclinadas en muros, las que se siguen abriendo o las que aparecen en la fachada merecen la opinión de un técnico.

Baldosas que suenan a hueco

Si al pisar o golpear algunas baldosas suenan a hueco, lo más probable es que el adhesivo no llegara a cubrir toda la pieza o que el pavimento se colocara sin juntas de movimiento suficientes. Al principio solo es un ruido, pero con el tiempo esas piezas pueden fisurarse o levantarse, sobre todo con suelo radiante o en zonas de mucho sol. Conviene marcarlas, fotografiarlas y comunicarlo dentro del plazo de garantía, en lugar de esconder el problema bajo un suelo nuevo.

Siliconas y juntas

Los sellados de platos de ducha, encimeras y bañeras se aplican deprisa al final de la obra y suelen ser lo primero que falla. Una junta abierta en el plato de ducha puede dejar pasar agua al forjado durante meses sin que se note, hasta que asoma un cerco en el piso de abajo. Revisarlas durante el primer año y rehacerlas al primer signo de moho o despegue es barato y evita disgustos.

Cambiar el suelo sin levantar el que hay

Uno de los cambios más agradecidos es el pavimento, y en una vivienda reciente rara vez hace falta levantar el existente. Si el suelo está bien adherido y nivelado, se puede colocar encima:

  • Laminado o madera multicapa flotante, sobre una lámina de espuma, con poco grosor y sin obra.
  • Vinílico en lamas o losetas, muy fino, resistente al agua y adecuado para cocinas y baños; eso sí, sobre baldosas con juntas marcadas conviene regularizar antes para que no se transparenten.
  • Porcelánico de poco espesor, pegado directamente sobre el cerámico anterior con un adhesivo apto para baldosa sobre baldosa.

Cualquiera de estas opciones gana unos milímetros de altura, de modo que habrá que recortar las puertas, ajustar los rodapiés y resolver bien el encuentro con el plato de ducha, la puerta de entrada y la salida a la terraza. Si hay suelo radiante, hay que elegir un pavimento compatible y evitar los que aíslan demasiado.

Armarios y cocina: sacar partido a lo que dejó la promotora

Los armarios empotrados de obra nueva suelen tener buenas dimensiones pero interiores muy básicos, con una barra y un altillo. Antes de cambiarlos, vale la pena reorganizar el interior con cajoneras, barras a dos alturas o zapateros, y renovar solo los frentes si las puertas no convencen. Con la cocina pasa algo parecido: si los muebles son de una calidad aceptable, cambiar puertas, tiradores y encimera, y añadir una buena iluminación bajo los muebles altos, transforma el espacio por una fracción de lo que cuesta una cocina nueva. Si lo que falla es la distribución, en cambio, no hay maquillaje que lo arregle.

Color y textura para salir del blanco de promoción

La forma más rápida de que una vivienda nueva deje de parecer un piso piloto es el color. No hace falta pintar todas las paredes de un tono intenso: a menudo basta con una pared de acento en el salón, un color más cálido en los dormitorios o un zócalo pintado en un pasillo de mucho uso. Antes de decidir, conviene probar muestras grandes directamente en la pared y mirarlas por la mañana y por la noche, porque la luz cambia mucho el resultado.

La pintura de entrega suele ser económica y poco resistente, así que antes de cambiar de color hay que limpiar, repasar los desperfectos con masilla y aplicar una imprimación si la pared absorbe de forma irregular. Y para quien busca algo más que pintura, los estucos, los papeles pintados vinílicos o un cabecero de listones de madera cambian por completo el carácter de una habitación sin necesidad de obra.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden personalizar los acabados antes de que entreguen la vivienda?

Muchas promotoras ofrecen, mientras la obra está en marcha, un catálogo de opciones como el tipo de suelo, los alicatados o los frentes de cocina, y algunas aceptan pequeños cambios de distribución si se piden a tiempo. La ventaja es no pagar dos veces, una por lo que viene de serie y otra por cambiarlo después. Eso sí, conviene que cualquier cambio quede por escrito, con su precio y su plazo, y comprobar que no afecta a la garantía. Las obras por tu cuenta antes de la entrega, en cambio, no suelen estar permitidas.

¿Qué puedo hacer si la promotora no atiende los defectos?

El primer paso es reclamar siempre por escrito, describiendo cada defecto con fotos y guardando prueba de que lo has enviado, por ejemplo mediante un burofax. Si no hay respuesta, puedes acudir a los servicios de consumo del ayuntamiento o de la Generalitat, que median entre las partes. Para los daños estructurales existe además el seguro decenal que la promotora debe contratar. Si el problema es importante, un informe técnico independiente y el consejo de un abogado ayudan a concretar qué se puede exigir y en qué plazo.

Mi piso en planta baja tiene un jardín privativo: ¿puedo hacer obras en él?

Depende de cómo figure en las escrituras y en los estatutos. En muchos edificios, el jardín o la terraza de la planta baja pertenece a la comunidad aunque su uso corresponda en exclusiva al propietario del piso: puedes disfrutarlo, pero no construir en él libremente. Instalar una pérgola, cerrar una parte, cambiar el pavimento o perforar la impermeabilización que protege el aparcamiento de debajo suele requerir el acuerdo de la comunidad y, a menudo, permiso municipal. Antes de encargar nada, revisa la documentación y consulta al administrador de la finca.

¿Armario a medida o modular para aprovechar un hueco?

Un armario modular es más económico y rápido de montar, y funciona bien en huecos regulares con medidas estándar. Cuando el hueco tiene pilares, techos inclinados, alturas poco habituales o un rincón difícil, el armario a medida aprovecha cada centímetro y puede llegar hasta el techo, sin dejar arriba un hueco donde se acumule la suciedad, y gana mucho espacio de almacenaje. Una solución intermedia es combinar interiores modulares con puertas y laterales hechos a medida, que da un acabado de obra a un precio más contenido.

¿Se pueden pintar los azulejos de la cocina o del baño en lugar de cambiarlos?

Se puede, y es una forma barata de renovar un espacio, pero hay que conocer sus límites. Los azulejos se limpian y desengrasan a fondo, se lijan ligeramente para abrir el poro y se aplica una imprimación de adherencia antes de la pintura, que suele ser de dos componentes, tipo epoxi o poliuretano. El resultado aguanta bien en frentes de cocina y paredes de baño, pero no es recomendable dentro de la ducha, donde el agua constante acaba despegándola. Las juntas también quedan pintadas y pierden parte de su relieve.

Tengo una casa recién construida en una urbanización: ¿qué mantenimiento exterior necesita al principio?

Durante los primeros años conviene vigilar sobre todo los sellados: las juntas entre ventanas y fachada, las de dilatación y los remates de la cubierta, que trabajan mientras la casa se asienta. También hay que limpiar canalones y sumideros antes del otoño, comprobar que el riego del jardín no moja la fachada ni los muros y repasar la pintura exterior en las zonas que reciben más sol o lluvia. Si aparece alguna fisura en el revestimiento, conviene sellarla pronto para que no entre agua y documentarla por si la cubre la garantía.

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Cuéntanos qué necesitas y te preparamos un presupuesto claro y sin compromiso.