Pintura, Reformas y Albañilería en Esplugues de Llobregat
Reformamos pisos y casas en Esplugues de Llobregat, también los que tienen una terraza con vistas o una planta semienterrada que da guerra. Un equipo reducido, trato de tú a tú y presupuesto sin compromiso.
- +10 años de experiencia
- +100 trabajos realizados
- 24 h para responderte

Un equipo pequeño y de confianza
Somos una empresa local de reformas con base en Gavà. Trabajamos con un equipo propio y reducido, y nos encargamos personalmente de cada obra, desde la primera visita hasta la limpieza final, para que tú no tengas que estar pendiente de nada.
Nos gusta hablar claro desde el principio: qué se puede hacer, qué conviene hacer y cuánto va a costar. Así no hay sorpresas por el camino y el resultado es el que esperabas.
El equipo de MZB Gavá
Servicios en Esplugues de Llobregat
En Esplugues trabajamos en reformas de viviendas, cocinas y baños, albañilería, fontanería, electricidad y pintura interior, exterior y de terrazas. Vemos la casa contigo y te explicamos las opciones sin rodeos.
Reformas integrales
Renovamos la vivienda entera y coordinamos todos los oficios de principio a fin.
Reformas de viviendas
Reformas completas o por estancias en pisos, con el menor trastorno para ti y para tus vecinos.
Reformas de casas
Casas unifamiliares, adosados y casas de pueblo: interiores, fachadas y cubiertas.
Reformas de baño
Baños nuevos y prácticos, con buenos materiales y los remates bien hechos.
Reformas de cocina
Cocinas cómodas para el día a día, desde la distribución hasta el último enchufe.
Instalación de suelos
Cambiamos suelos y pavimentos de todo tipo, levantando el antiguo o colocando encima.
Instalación de pladur
Tabiques, trasdosados y falsos techos de pladur, rápidos y limpios.
Cambio de puertas
Puertas de interior y de entrada a medida, con su marco y sus herrajes.
Calderas y calentadores
Instalación y sustitución de calderas, calentadores y termos de agua caliente.
Instalación de calefacción
Radiadores, suelo radiante y sistemas de calefacción para tu casa.
Sanitarios y grifería
Cambio de inodoros, lavabos, bidés y grifos, con la instalación bien hecha.
Goteras y fugas de agua
Localizamos y reparamos goteras y fugas antes de que vayan a más.
Servicios de soldadura
Soldaduras en instalaciones, rejas, barandillas y estructuras metálicas.
Pintura de pisos y casas
Pintamos la vivienda entera, con acabados limpios y sin sorpresas.
Pintor de exteriores
Fachadas, muros y exteriores protegidos frente al sol y la humedad.
Instalación de aire acondicionado
Instalación de equipos de aire acondicionado y bomba de calor.
Por qué confiar en nosotros
Tres motivos sencillos, explicados sin rodeos.
-
01
Más de 10 años de experiencia
Los profesionales del equipo llevamos más de una década dedicados a las reformas y a los oficios del hogar.
-
02
Más de 100 trabajos realizados
Cada trabajo terminado nos ha enseñado algo, y esa experiencia acumulada es la que ponemos en el tuyo.
-
03
Cercanía y palabra cumplida
Tratas directamente con quien hace el trabajo, y lo que acordamos es lo que se hace, de principio a fin.
Vivir en cuesta: lo que la pendiente cambia en las casas de Esplugues
Esplugues de Llobregat se extiende por una ladera que baja desde las estribaciones de Collserola hasta la avenida Diagonal, y esa pendiente explica buena parte de sus particularidades constructivas. En las zonas altas, como Finestrelles, y en barrios residenciales como Ciutat Diagonal abundan las casas y los edificios escalonados que se adaptan al terreno; en otros, como Can Vidalet, son mayoría los bloques, y el casco antiguo conserva casas más viejas en calles estrechas. En muchas de estas viviendas una parte del edificio queda enterrada o semienterrada, y casi todas tienen alguna terraza o balcón con vistas.
Por eso las reformas en Esplugues tienen dos protagonistas que en municipios llanos pesan menos: el agua que llega desde el terreno y el desgaste de las terrazas expuestas.
Semisótanos y muros que tocan la tierra
Cuando una casa se apoya en la ladera, la pared del lado de la montaña hace de muro de contención. Por detrás tiene tierra que, después de cada episodio de lluvia, empuja agua contra él. Si en su día no se impermeabilizó por fuera ni se colocó un drenaje, esa agua acaba apareciendo en el interior en forma de manchas, salitre, olor a cerrado o incluso pequeñas entradas de agua junto al suelo.
La solución ideal: actuar por el exterior
Lo más eficaz es excavar por fuera, limpiar el muro, aplicar una impermeabilización continua, protegerla con una lámina drenante y colocar un tubo de drenaje en la base que lleve el agua lejos de la casa. Es una obra considerable, sobre todo si hay jardín, escaleras o construcciones pegadas al muro, pero ataca el origen del problema.
Cuando solo se puede trabajar desde dentro
Si excavar no es viable, hay alternativas interiores. Los morteros impermeabilizantes de base cemento, capaces de resistir la presión del agua, se aplican directamente sobre el muro saneado. Otra opción es crear una cámara: se coloca una lámina con relieve separada de la pared y un trasdosado delante, de modo que la humedad quede detrás, ventilada y conducida hacia un desagüe. Estas soluciones no secan el muro, pero protegen el espacio habitable.
Antes de convertirlo en dormitorio
Transformar un semisótano en habitación, despacho o estudio es una tentación lógica. Además de resolver la humedad, hay que comprobar que la normativa urbanística permite ese uso y que el espacio cumple los requisitos de altura, iluminación natural y ventilación. Un deshumidificador ayuda, pero no sustituye a una buena ventilación ni a una impermeabilización bien hecha.
Terrazas con vistas que no filtren
Las terrazas son uno de los atractivos de vivir en Esplugues y, a la vez, una fuente habitual de filtraciones hacia la propia vivienda o hacia la de abajo. Casi siempre el fallo está en los detalles más que en la superficie:
- Los encuentros con las paredes. El Código Técnico pide que la impermeabilización suba por los paramentos al menos 20 centímetros por encima del pavimento y quede protegida; si se corta a ras de suelo, el agua entra por la junta.
- El umbral de la puerta. Cuando el pavimento exterior queda al mismo nivel que el interior, sin escalón ni canaleta, el agua de una tormenta fuerte puede colarse bajo la carpintería.
- Los desagües. Sumideros pequeños o mal unidos a la lámina son un clásico. Conviene que haya al menos uno y, si es posible, un rebosadero por si se obstruye.
- Las juntas del pavimento. Las baldosas exteriores se dilatan con el sol y, sin juntas de dilatación, acaban levantándose o rompiéndose y arrastran la lámina con ellas.
En las terrazas orientadas al sur, que reciben sol muchas horas, los materiales envejecen antes. Los muretes y petos agradecen pinturas elásticas que acompañen los movimientos sin agrietarse, y las barandillas metálicas piden repasos más frecuentes que en una fachada a la sombra.
Obras en calles empinadas
La orografía condiciona también la organización de los trabajos. En calles con mucha pendiente, el contenedor hay que calzarlo bien y no siempre puede colocarse frente a la puerta. En casas con accesos por escaleras, el material y los escombros suben y bajan a mano o con un montacargas, lo que añade tiempo. Y montar un andamio sobre un terreno en desnivel exige nivelar bien los apoyos. Todo esto conviene hablarlo al principio, porque afecta a los plazos y al coste.
Azulejos con historia: conservar lo que vale la pena
Esplugues tiene una relación especial con la cerámica arquitectónica. En la antigua fábrica Pujol i Bausis, hoy convertida en el museo La Rajoleta, se fabricaron piezas que decoraron edificios modernistas tan conocidos como el Hospital de Sant Pau o el Park Güell. Además, muchas casas antiguas de la comarca conservan zócalos de azulejo vidriado, cenefas o frisos cerámicos originales que hoy costaría mucho encontrar.
Antes de picarlos, merece la pena valorarlos. Un zócalo de azulejos en buen estado puede limpiarse, rejuntarse y completarse con piezas recuperadas, y aporta a una cocina o a un recibidor un carácter que ninguna imitación consigue. Cuando hay que retirarlos, se pueden despegar con cuidado y recolocar en otro lugar, por ejemplo como frente de cocina o como remate de un baño. Y aunque al final no se reutilicen todos, guardar unas cuantas piezas permite mantener la memoria de la casa en algún rincón.
Revisiones que agradece una casa escalonada
Las casas que se adaptan a la pendiente tienen elementos que en un piso no existen: muros de contención en el jardín, escaleras exteriores, drenajes perimetrales y cubiertas a distintas alturas. Al terminar el verano, cuando todavía no han llegado los aguaceros, es buen momento para despejar canalones y sumideros, observar hacia dónde corre el agua del jardín y vigilar si aparecen grietas inclinadas en los muros, que pueden indicar pequeños movimientos del terreno. Detectar pronto una fisura o un desagüe atascado cuesta muy poco comparado con reparar los daños de una filtración prolongada.
Preguntas frecuentes
¿Qué pendiente necesita una terraza para que no se acumule el agua?
En cubiertas planas transitables, el Código Técnico de la Edificación contempla pendientes de entre el 1 y el 5 %, y en la práctica se trabaja en la parte baja de ese margen para que el suelo no parezca inclinado. Más importante que el porcentaje es que el agua tenga un camino claro hacia los sumideros, sin zonas planas donde se quede estancada. Una forma sencilla de comprobarlo es regar la terraza con una manguera y observar dónde se forman charcos al cabo de un rato.
¿Por qué huele a humedad en la planta baja aunque no se vean manchas?
En las plantas semienterradas el aire suele estar más cargado de humedad que en el resto de la vivienda, sobre todo si las ventanas se abren poco. Ese ambiente favorece el moho en lugares que no se ven, como la parte trasera de los armarios, el reverso de las alfombras o el interior de un trasdosado. Medir la humedad relativa durante unos días con un higrómetro sencillo da una pista clara. Conviene ventilar a diario, separar los muebles de los muros enterrados y revisar esos rincones ocultos.
¿Hace falta permiso para reparar un muro de contención del jardín?
Una reparación superficial, como rejuntar piedras, sanear un revoco o pintar, suele considerarse obra menor. En cambio, rehacer un muro, aumentar su altura o modificar el terreno que sostiene requiere normalmente un técnico que calcule la estructura y una licencia del Ayuntamiento de Esplugues. Si el muro hace de límite con una calle o con la parcela vecina, la tramitación puede ser más exigente y conviene hablarlo también con los vecinos afectados. En cualquier caso, ante grietas que crecen, mejor no esperar.
¿Por qué se rompe el murete justo donde se ancla la barandilla?
Casi siempre por el óxido. Cuando el agua llega a la parte del anclaje que queda empotrada en el murete, el hierro se oxida y aumenta de volumen, y esa expansión acaba reventando el mortero o el ladrillo que lo rodea. Primero aparecen fisuras y manchas marrones, y después saltan trozos. La reparación pasa por abrir la zona, limpiar o sustituir el anclaje, protegerlo y reconstruir el murete. Sellar bien el punto donde el hierro entra en la obra evita que el problema se repita.
¿Se puede poner una barandilla de vidrio en la terraza?
Sí, y es una opción muy elegida cuando se quiere despejar las vistas. Debe usarse vidrio laminado de seguridad, que se mantiene en su sitio aunque se rompa, con el espesor y el sistema de fijación adecuados a la altura de caída. La barandilla tiene que respetar la altura mínima que fija el Código Técnico y resistir los empujes previstos. En un edificio de vecinos, cambiar el tipo de barandilla modifica la fachada, así que la comunidad tiene que aprobarlo y lo normal es comunicarlo también al ayuntamiento.
En días de tormenta entra agua de la calle en la planta baja, ¿cómo se evita?
En una ciudad con tanta pendiente, la lluvia baja por las calles con fuerza y busca cualquier entrada a la altura de la acera. Las medidas más eficaces son elevar ligeramente el umbral o crear un pequeño resalte, colocar delante de la puerta una rejilla de recogida conectada al desagüe y sellar bien las juntas de la carpintería. También conviene instalar válvulas antirretorno en los desagües de la planta más baja, para que el alcantarillado no devuelva agua hacia la vivienda cuando se satura.
¿Cómo se limpia un zócalo de azulejos antiguos sin estropearlo?
Con paciencia y productos suaves. Normalmente basta con agua tibia, un jabón neutro y un cepillo de cerdas blandas. Hay que evitar el salfumán y otros ácidos fuertes, que atacan el esmalte y deshacen las juntas, y también los estropajos metálicos. Si las juntas están muy deterioradas, se pueden vaciar con cuidado y rellenar con un mortero de cal o una lechada del color original. Las piezas sueltas se despegan, se limpian por detrás y se vuelven a colocar con un adhesivo adecuado.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuéntanos qué necesitas y te preparamos un presupuesto claro y sin compromiso.


















